Gracias a sus componentes amargos como la picrocrocina y sus características aromáticas, el azafrán es capaz de estimular el sistema digestivo, aumentar la secreción de saliva y las secreciones gástricas, además de ser un excelente remedio aperitivo y eupéptico.
El orégano contiene fibra, hierro, manganeso, vitamina E, hierro, calcio, ácidos grasos omega, manganeso, además de ser una fuente rica en vitamina K, 30 gramos.
La curcumina combate la oxidación de los tejidos, reduciendo su irritación y deterioro. De ahí, la eficacia de esta raíz medicinal frente a los trastornos inflamatorios y neurodegenerativos, 30 gramos.
Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, combate la indigestión, previene la coagulación sanguínea y estimula una buena circulación. Su eugenol ayuda a tener una buena salud cardiovascular.