Extraído de las hojas de un arbusto que crece en la costa occidental de Sudáfrica llamado Aspalathus linearis. Es una bebida muy popular debido a su gran aporte de antioxidantes. También aporta calcio, zinc, magnesio y manganeso.
El té verde es una rica fuente de polifenoles que protegen contra las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo, incluida la hipertensión arterial y la dislipidemia (el aumento de la concentración plasmática de colesterol y lípidos en la sangre)
Una de las propiedades principales del té blanco es que es rico en polifenoles, un antioxidante que neutraliza a los radicales libres, mejora tu sistema inmunitario y frena el envejecimiento celular.
Actúa de forma notoria como antioxidante que puede servir como protector, combaten los radicales libres que son los principales causantes de la constitución de células cancerosas. Existen numerosos estudios en que afirman en que reducen la probabilidad de cáncer de ovarios en las mujeres. Asimismo, gracias a su alto nivel en antioxidante, previene el envejecimiento de las células, por lo que reduce la aparición de signos de la edad, hasta se emplea para productos de belleza, gracias a este gran factor.