El matico es una de las plantas más apreciadas en medicina popular por sus propiedades cicatrizantes; las hojas se utilizan en el tratamiento de una serie de malestares del aparato digestivo: dolor de estómago, úlceras estomacales, diarrea, colitis, afecciones hepáticas y de la vesícula.
Es fuente de antioxidantes y betacarotenos, una sustancia potenciadora de la vitamina A. Con ello permite también beneficiar la piel y frenar la aparición de arrugas y muchos otros problemas de la epidermis.