El chuño es un tipo de patata que puede permanecer comestible incluso durante años, gracias a su proceso de deshidratación y al clima extremo de la zona en la que se elabora. Este tipo de papa proporciona gran cantidad de energía y sus almidones son de lenta absorción.
Rico en proteínas vegetales y muy reducido en grasas, ofrece micronutrientes de calidad como hierro, potasio, zinc y vitaminas del complejo B entre las que destaca vitamina B3 y ácido fólico.
La harina de almendra contiene un bajo índice glucémico y es baja en carbohidratos. Es una fuente de grasas saludables, antioxidantes, proteínas vegetales y vitamina E, calcio, magnesio y cobre.