El pomelo deshidratado es rico en ácido fólico (vitamina B9), muy importante para las mujeres embarazadas durante los primeros meses de gestación. También es un buen estimulante digestivo y posee propiedades diuréticas gracias a su alto contenido en potasio, magnesio y calcio.
Son una buena fuente de fibra e hidratos de carbono, muchos de ellos azúcares naturales. Además, ofrecen variedad de minerales entre los que destaca el calcio, potasio, hierro y magnesio, y también, poseen un mínimo de vitamina C.
El damasco turco deshidratado es un fruto seco altamente enérgico que contiene fibras, hidratos de carbono y diversos minerales, como potasio y calcio. Esto lleva a que su consumo ayude a fortalecer los huesos, reducir los niveles de colesterol en la sangre y mejorar la visión.