El té chai es una bebida originaria del sur de la India en dónde lo utilizaban de manera sagrada para energizar el cuerpo, activarlo y tener la mente alerta.
Extraído de las hojas de un arbusto que crece en la costa occidental de Sudáfrica llamado Aspalathus linearis. Es una bebida muy popular debido a su gran aporte de antioxidantes. También aporta calcio, zinc, magnesio y manganeso.
Una de las propiedades principales del té blanco es que es rico en polifenoles, un antioxidante que neutraliza a los radicales libres, mejora tu sistema inmunitario y frena el envejecimiento celular.
El té verde es una rica fuente de polifenoles que protegen contra las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo, incluida la hipertensión arterial y la dislipidemia (el aumento de la concentración plasmática de colesterol y lípidos en la sangre)