La harina tostada, tiene un gran aporte en fibra, lo que conlleva a un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y ayuda al control de niveles de colesterol.
La harina integral se destaca por una cantidad de fibra 3 veces superior a la harina blanca. Además tiene un alto contenido de vitaminas y minerales, como vitaminas del complejo B, vitamina E, hierro, potasio, magnesio, zinc, entre otros.