Rica en proteínas de origen vegetal. Es de fácil digestión, por lo cual es adecuada para quienes padecen trastornos digestivos como gastritis, ulceras o síntomas como acidez, pesadez, distensión abdominal.
La harina de almendra contiene un bajo índice glucémico y es baja en carbohidratos. Es una fuente de grasas saludables, antioxidantes, proteínas vegetales y vitamina E, calcio, magnesio y cobre.